“Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea.” Benjamín Franklin
“La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte.” Immanuel Kant
“El mejor fuego no es el que se enciende rápidamente.” George Eliot
“La paciencia y el tiempo hacen más que la fuerza y la violencia.” Jean de La Fontaine
Te has puesto a pensar que, actualmente, ¿la vida cotidiana muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados sin entender que el éxito es, simplemente, el resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo? o ¿qué en muchas ocasiones estamos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo y esto puede ser extremadamente frustrante?
Paciencia… La paciencia es la capacidad de soportar algo sin alterarse o la facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho, en otras palabras, la paciencia es la virtud por la cual se sabe tolerar los infortunios y adversidades con fortaleza, sin lamentarse y ser capaz de esperar con serenidad lo que tarda en llegar.
Nuestras vidas se desarrollan a un ritmo acelerado, a tal punto que todo pasa por hacer y llegar con rapidez a un objetivo trazado, puesto que todo lo que queremos tiene que ser para ya, ocasionando que nuestra vida cotidiana no tenga sensatez y que seamos menos amables hacia las personas que nos rodean; y, es porque todos estamos inmersos en una época denominada “prisa”.
Aquí debemos detenernos y pensar en el valor de la paciencia ya que, sino, nos sentiremos más molestos con esa carrera que llevamos durante nuestra vida, sin tomar en cuenta que es la única que tenemos. La paciencia es el valor que nos hace tolerar y comprender los contratiempos con fortaleza y, por ende, sin lamentos; esto es posible porque uno aprende a actuar de acuerdo con cada circunstancia, moderando las palabras y la conducta en esos momentos, lo que se acepta con dignidad, esperando una recompensa mayor que vendrá, ya sea con el simple paso del tiempo, con la perseverancia o con la actividad correcta, en los momentos correctos.
En estos momentos debemos entender que, si no se consigue de inmediato lo que se anhela, no hay que desesperarse, quizás sólo estemos echando raíces, puesto que mientras no bajemos los brazos, ni abandonemos lo que estamos haciendo por no ver el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo dentro nuestro, estamos creciendo ya que no nos damos por vencidos, creando los hábitos y el temple que requerimos para tener el éxito, cuando éste al fin se materialice.
¿No tienes paciencia? La falta de paciencia es la falta de claridad, es por este motivo hay que descubrir las causas de tu falta de paciencia. La paciencia es importante para perseverar y tienes que seguir insistiendo el tiempo que sea necesario hasta cumplir el objetivo que te hayas trazado, dando lo mejor de ti siempre, sin confundir la paciencia con la falta de acción, sin confundir la paciencia con debilidad, puesto que hay que tener una fuerza interior para utilizarla con coraje, con sabiduría y con comprensión.
Ser paciente… ¿Alguna vez te has preguntado si eres o no paciente?
FELICITACIONES!!!
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Gracias ñañita
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